Erlich Propiedades | El que no puede negociar muchas veces no compra
420
post-template-default,single,single-post,postid-420,single-format-standard,ajax_fade,page_not_loaded,,qode-title-hidden,qode_grid_1300,footer_responsive_adv,hide_top_bar_on_mobile_header,qode-content-sidebar-responsive,qode-child-theme-ver-1.0.0,qode-theme-ver-17.2,qode-theme-bridge,qode_header_in_grid,wpb-js-composer js-comp-ver-5.4.7,vc_responsive

El que no puede negociar muchas veces no compra

Al fijar el valor de una propiedad, muchas veces sucede que el propietario y/o la inmobiliaria deciden ofrecerla al mercado en el mismo valor que el propietario está dispuesto a cerrar.

Cuando aparece un posible interesado en la propiedad y decide dejar una reserva en el 99%, realiza una contraoferta por un valor menor. Dependiendo el caso, este valor podrá ser un poco menor o bastante menor. Si el propietario no está dispuesto a moverse del valor publicado u ofrecido de la propiedad, rara vez las reservas prosperan, pues el que compra siente que si no obtiene algo en la negociación no está haciendo un buen cierre y en mucho casos más allá del dinero decide retirarse de la operación.

Hay que comprender que cuando empieza una negociación, las partes se centran en esta, perdiendo el foco de la operación. La negociación es el momento donde se establece un juego de poder. Es así, que a veces si el comprador no puede negociar nada del valor, aunque la diferencia sea pequeña y se pierda la propiedad que eligió, decide no comprarla. Para evitar estas circunstancias, sugerimos, más allá de poner un precio justo, reservar al menos un margen entre un 2,5 a 5% para poder negociar de manera de hacer viable el cierre.